Se ha
observado en forma continua que los estudiantes de los grados de la básica
primaria (pre-escolar a quinto grado) de la Institución Educativa
Claudia María Prada Ayala jornada de la tarde no disfrutan el descanso, sino
por el contrario se tornan irritables, agresivos, intolerantes, se atacan unos
a otros, se persiguen para hacerse daño. Los choques entre ellos hacen que
pierdan o dejen caer de sus manos sus alimentos, lo cual aumenta el malestar y
el enojo de los afectados. Luego vienen las quejas, los lloros y el estrés en
un buen número de niños, que acuden a los docentes en busca de ayuda, de manera
que todo el ambiente escolar se torna pesado. Muy pocos descansan o se relajan,
lo mismo que los docentes, que deben estar en extrema vigilancia para evitar
consecuencias funestas. Al regresar a los salones de clase, para continuar el
trabajo académico, este resulta infructuoso pues es evidente la indisposición,
la apatía y el estrés en un número significativo de niños como también es
relevante la frecuencia con que este hecho sucede.
Respecto
a la situación descrita se han intentado algunas estrategias, tales como
aumentar el número de docentes en cada turno de disciplina, destinar una zona
para los más pequeños, exhortar en forma continua a los más agresivos y
respecto a ellos, se han tenido encuentros con los padres de familia para
informarles acerca de estas conductas, estableciendo compromisos de cambio de
actitud. También se ha hecho gestión para mejorar los espacios físicos, siendo
esta una de las causas relevantes de
esta problemática, enviando cartas de solicitud a las entidades gubernamentales
para que reestructuren las zonas o compren terreno aledaño que permita la
creación de un espacio adecuado para recreación y/o de juegos. Como consecuencia de estos hechos el ambiente
escolar se ve afectado por los continuos comportamientos negativos de los
estudiantes que ocasionan accidentes frecuentes como caídas, choques bruscos,
agresión física y verbal, esguinces, fracturas, etc., haciendo difícil la convivencia
y el clima institucional en general.
Los
accidentes que ocurren en la escuela, representan un importante problema de
salud, ya que el niño accidentado sufre molestias y dolores por lo cual debe
ser atendido y en algunos casos remitido a chequeo médico. Además del daño
sufrido por el niño, significa para la escuela y sus autoridades un trastorno
con consecuencias muy serias. El docente que debe atender al alumno
accidentado, abandona al resto de los niños, con el riesgo que esto significa. Se
altera el funcionamiento de todo el establecimiento, se retrasa el rendimiento
académico, el desarrollo de competencias y en general el desarrollo integral de
los educandos; más aún, en muchas oportunidades, como consecuencia de esta
problemática, se han iniciado denuncias contra la institución, sus docentes y directivos.
Como docentes de la institución Claudia María
Prada Ayala se nos presenta la oportunidad para hacer un aporte significativo
al mejoramiento del ambiente escolar realizando una investigación que determine
exactamente las causas del comportamiento expuesto de los estudiantes de la
Institución educativa Claudia María
Prada, al mismo tiempo que se implementa una propuesta lúdico-pedagógica cuya estrategia
central es el juego organizado y reglamentado. La metodología Acción
participativa, elegida para la realización del proyecto permite que mediante la
práctica se conozca la realidad, al mismo tiempo que se va trasformando.

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